La energía solar es transformada
a energía eléctrica. Se logra a través de 4 160 paneles solares ubicados sobre
estructuras de metal en una loma de 3 hectáreas en la comunidad de San
Francisco de Paragachi, sector de Pimampiro (Imbabura). Este proyecto lo
realizó Valsolar Ecuador, empresa de energía renovable, con la idea de generar
nuevas experiencias en la producción de energía por medio del uso de recursos
naturales. Hugo Pérez, gerente de proyectos de Valsolar Ecuador, señala que la
central tiene una capacidad de 998 kilovatios y que la producción anual podría
alcanzar 1,4 millones de kilovatios hora. El Gobierno, a través del Consejo
Nacional de Electrificación (Conelec), ha incentivado desde el 2011 la
construcción de proyectos fotovoltaicos. Mediante la regulación 04/11, aprobada
en abril del 2011 y reformada en el 2012, el Consejo fijó la tarifa
preferencial de USD 0,40 por kilovatio hora (kW/h) para la energía
fotovoltaica. Román Tresens, gerente de energía renovable de Valsolar, indica
que los paneles están compuestos de un material semiconductor denominado
silicio, el cual ha sido tratado. ¿Cómo, a través del efecto fotovoltaico, la
energía del sol se convierte en energía eléctrica? Esto se debe a que la luz
solar está compuesta de radiación electromagnética y es transportada por
fotones, que son partículas de luz. Es decir que los paneles solares recolectan
la radiación y la convierten en corriente continua o directa. Luego, la energía
ingresa a unos inversores que la transforman en corriente alterna. Una vez
obtenida esta energía, es enviada a un centro de transformación para elevar la
tensión y ser transportada. Finalmente, la electricidad fluye por los cables
del Sistema Central Interconectado, administrado por la Empresa Eléctrica del
Norte (Emelnorte) en Ibarra. "Dependiendo de la hora, la radiación solar
es mayor o menor. Cuanta más radiación solar haya, más energía eléctrica se
obtiene", señala Tresens. Para evaluar el recurso solar, los técnicos
emplean la unidad llamada HPS (horas pico solar), que significa la cantidad
máxima de horas de sol. Armando Hurtado es técnico en Electrónica y menciona
que la planta puede generar hasta 1 000 vatios en los días más soleados.
Incluso cuando hay nubosidad, el sistema sigue generando electricidad, pero con
menos producción que un momento soleado. Los paneles se pueden adaptados en
cualquier parte, lo único que difiere es su inclinación según la zona
geográfica. El técnico en Electrónica indica que el lado sur del panel es más
bajo (60 centímetros) que el lado norte (1 metro 20 centímetros). Esto se debe
a que la inclinación es un factor principal, ya que determina la producción de
energía. Todos los materiales y máquinas de esta planta fueron importados de
Alemania y España. Por eso el monitoreo es vía remota y se realiza desde
Europa, por medio de un ordenador provisto de Internet. Hurtado menciona que
uno de los principales problemas que presenta la planta es que el suelo de esta
zona es extremadamente seco y al estar en contacto con el viento, la superficie
de los paneles se cubre con una película de polvo. Por eso el mantenimiento de
los paneles es periódico y está a cargo del técnico de la planta, que ha sido
capacitado por experto españoles que realizaron charlas en el país. Pimampiro,
junto al cantón Bolívar, en Carchi, y Malchinguí, en Pichincha, son tres de los
sitios de mayor radiación del país, de acuerdo con los datos que maneja el
Conelec sobre el Atlas Solar del Ecuador. Aparte de Paragachi, Valsolar ejecuta
proyectos de energía fotovoltaica y cuenta con otras dos plantas en
construcción y cuatro proyectos en desarrollo de iluminación solar y generación
de energía industrial. "La producción fotovoltaica está ganando terreno en
el mercado ecuatoriano, ya que las empresas están utilizando recursos
naturales", sostiene Hurtado. Para implementar y ejecutar la planta
generadora de Paragachi (en Pimampiro), la compañía y el Biess invirtieron USD
3,5 millones.